En 1926 fue descubierto en las llanuras desérticas del Perú, gigantescas figuras geométricas de casi mil años de antigüedad. Ubicadas sobre 310 kilómetros cuadrados entre las ciudades actuales de Palpa y Nazca, a unos 400 kilómetros al Sur de Lima, sólo se pueden apreciar desde el aire. Estos geoglifos –figuras trazadas en el suelo- forman un centenar de dibujos con formas de animales, como arañas, colibríes, monos y peces. Según María Reiche, una científica alemana que se dedicó a estudiar y medir las figuras, fueron construidas por los nazcas, pueblo indígena del Perú cuya cultura floreció entre el 400 y el 1.000.
Los nazcas poseían una gran orientación astronómica, según la científica, y sus dibujos representarían un calendario astral gigante que utilizaban para rastrear las estrellas y determinar el momento ideal para la siembra, por ejemplo, la figura que representa una araña, coincide con la Constelación de Orión.
Los colonizadores españoles y varios arqueólogos sólo vieron en los dibujos simples caminos o restos de antiguos canales de irrigación, debido a que los observaban a nivel del suelo. Pero al observarlos desde el aire en un aeroplano, las líneas cobran su real proporción y se visualizan claramente las enigmáticas figuras.
El misterio aún existe, fundamentado por la teoría de varios exploradores (el principal de ellos Erich Von Daniken), de que seres extraterrestres descendieron en el antiguo Perú. Y que los antiguos pobladores trazaron los dibujos a modo de pistas para que estos seres encontraran el camino de regreso, viendo los símbolos desde el aire.