 Esta carta del tarot representa la ley del Karma, principio de causa y efecto, es decir que cada una de nuestras acciones conlleva una reacción. También representa la rueda del Samsara, cielos de nacimiento y muertes por los que el hombre transita para cumplir su destino y evolucionar su alma. Sólo se corta esta cadena de reencarnaciones cuando el hombre resigna su apego por el mundo material, la búsqueda del éxito y el apego a las relaciones terrenales, y eleva su mirada completamente hacia el Creador. Si sale al derecho: le anuncia al consultante un éxito rotundo en lo que emprenda. Tal victoria se debe a los resultados de sus acciones emprendidas en esta o en vidas pasadas, o bien debido a la intervención de la Gracia Divina. El consultante no debe dudar, se viene un tiempo de prosperidad y buena fortuna, también éxito en el amor, habrá conquistas en el terreno afectivo y el mundo caerá rendido a sus pies. Tal es el designio de la rueda de la fortuna. Si sale invertida: esta carta, aunque auspiciosa en un principio, puede indicar que el dinero y riqueza obtenidos con facilidad, se diluye fácilmente entre los dedos debido a una mala administración del consultante. Lo obtenido de una manera mal habida no puede conllevar resultados perdurables y por tal razón, el éxito durará poco. Enlaces relacionados con esta nota:
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