 Esta carta del tarot representa a la diosa griega Cirene, cazadora temeraria, que luchó contra el león que devoraba su ganado, venciéndolo en una batalla cuerpo a cuerpo, sangrienta. Así se ve en la imagen del naipe, una mujer abriendo las fauces de un león, símbolo de la sabiduría e inteligencia que se impone y logra doblegar la fuerza bruta. Si sale al derecho: quien desee conquistar al mundo debe primero gobernarse a sí mismo. Esta carta representa la fuerza interior surgida de un espíritu templado en la fragua de la disciplina. Tal persona logra conquistar las propias debilidades y por tal motivo posee la fuerza necesaria para gobernar al mundo. Se trata aquí de un espíritu valiente, que tiene autoridad para guiar a los suyos, y posee dotes de liderazgo. Cuando sale este naipe el consultante no tiene por qué temer, poseerá la fuerza necesaria para salir adelante en su vida. Si sale invertida: este naipe indica que la persona ha bajado los brazos, y no posee la fuerza de espíritu necesaria para seguir adelante. Quizá se haya puesta metas demasiado ambiciosas, que superaban sus propias fuerzas (simbolizado por el individuo inexperto que se atreve a meter su cabeza en la boca del león). Es necesario no subestimar al adversario y ser objetivo a la hora de medir las propias fuerzas. También puede tratarse de una persona que se ha dejado vencer por sus propias debilidades, dejándose abatir por la pereza y los vicios, como el juego, el alcohol o la droga. Enlaces relacionados con esta nota:
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