El colesterol es un compuesto del grupo de los lípidos (grasas) imprescindible en la mayoría de los seres vivos. Se traslada por la sangre y según vaya acompañado por grasas y proteínas de alta o baja densidad se lo llama respectivamente colesterol LDL o malo y HDL bueno.
El endotelio es la capa interior de las arterias que está en contacto directo con la corriente sanguínea. Con el tiempo las moléculas de colesterol malo y las plaquetas comienzan a depositarse en la zona deteriorada, formando la placa de ateroma.
Con la edad aumentan las placas de ateroma (son más frecuentes en los varones que en las mujeres), y si no se controlan los factores de riesgo, puede crecer hasta cerrar completamente el paso de la sangre, también puede ocurrir que una parte de la placa se desprenda y circule a través de los vasos hasta quedar encajada en una arteria de menor tamaño. Pueden provocar enfermedades graves si se sitúan en las arterias que alimentan el corazón, originando angina de pecho e infarto del miocardio. Si se forman en las arterias del cuello (carótidas) o en las cerebrales, causan accidentes cerebrovascualres. En aorta o arterias que irrigan las piernas, producen problemas que pueden terminar en la amputación de las extremidades.