 Esta carta del tarot representa a la diosa Istahar, la Venus Afrodita, la estrella matutina y vespertina. Esta carta simboliza básicamente la guía que nos ofrecen los astros y las estrellas, acompañando nuestro pasos sobre la tierra. También indica una persona con luz propia que brilla como un sol resplandeciente y seduce con un inigualable carisma. Puede hablar de alguien que tiene una gran destino por delante, como se dice comúnmente: signado por la buena estrella. Si sale al derecho: este naipe representa indudablemente el principio femenino, la diosa interior, la intuición creativa que guía a todos los hombres. También es una carta que augura fertilidad y fecundación el la mujer, y prosperidad en los proyectos. Tanto hombre como mujer deben dejarse guiar por la voz de la intuición, en sus negocios. Es una carta ce esperanza, que inspira en el consultante fe, y le vaticina la certeza que sus sueños serán coronados por el éxito. Si sale invertida: puede tratarse de desilusiones en el terreno sentimental. El agua que se derrama en la vasija de la mujer simboliza las lágrimas que son derramadas por la joven muchacha que llora por el amado. También puede significar que el éxito está cerca, pero aún no ha llegado su tiempo. Por último, esta carta indica que el individuo no se deja llevar por su intuición y por tal motivo puede ser víctima del fracaso. Enlaces relacionados con esta nota:
|