Un pasajero subió con su laptop hasta un avión en el aeropuerto de Los Angeles, en Estados Unidos tuvo la desagradable experiencia que su computador estallara en llamas, nada mas comenzar a usarlo.
Y es que la industria de los computadores portátiles literalmente está estallando en las manos. Una masiva falla en las baterías de la mayoría de estos ordenadores está desencadenando insospechadas consecuencias en la industria.
La desastrosa cadena de incidentes se debe a las baterías defectuosas que han estado utilizando diversos fabricantes. Y el protagonista tiene un solo nombre: Sony.
Una partida de baterías de la firma nipona sencillamente explota en el laptop, aunque en realidad los incidentes conocidos son pocos y se limitan a determinados modelos.
Dell ya anunció que sustituirá 4,1 millones de baterías; Apple hará lo mismo con otras 1,8 millón; Panasonic, con seis mil, Toshiba con 830 mil y Lenovo, el último invitado a la crisis, comunicó el retiro de más medio millón de baterías.
El más afectado de todos, Dell, sólo reconoce seis incidentes en dos años, lo que a juicio de la empresa, significa que el riesgo de sufrir un percance, es mínimo. Pero por bajo e improbable que sea el riesgo, existe, y por lo mismo, la compañía ha iniciado un retiro masivo de baterías.
En Sony aseguran no ser responsables de la debacle. “Las baterías no son fabricadas por Sony. Lo que nosotros hacemos es venderles a estas compañías algunos componentes, para que ellos fabriquen sus propias fuentes. Pero nosotros no le vendemos baterías”, explica Luis Felipe Díaz, de Sony Chile.
De hecho, añade Díaz, el mejor ejemplo para su empresa, es que hasta hoy ninguno de sus laptops -modelo Vaio- ha reportado algún problema.
Origen del problema
El peligro mayor es la incineración del aparato, aunque según explica Sony en su página web (www.sony.net), esa opción es verdaderamente remota. “Las partículas microscópicas de metal en la batería pueden hacer contacto con otras piezas de la batería, produciendo la posibilidad que se origine un cortocircuito. Este desperfecto generalmente acarrea la pérdida de poder de la pieza. Sin embargo, en condiciones raras y excepcionales, este cortocircuito puede producir llamas”, explica la firma nipona en un comunicado.
Pero el peligro no sólo se reduce a llamas. También cabe la posibilidad de la pérdida del disco duro.
El incidente en el aeropuerto de Los Angeles incluso puso en duda la posibilidad de abordar vuelos con un laptop en el equipaje de mano.
El problema de estas partidas defectuosas parece tener su origen en la presencia de partículas metálicas microscópicas en las celdas de ion de litio que forman las baterías. En determinadas circunstancias -aún por determinar- estas partículas podrían ser capaces de producir cortocircuitos.
Para resolver el problema, las compañías han decidido reemplazar las baterías defectuosas por otras nuevas. Como es extremadamente difícil individualizar cuáles son los computadores que eventualmente podrían tener algún problema, los proveedores han publicado en Internet las listas de sus modelos portátiles y baterías afectadas y las condiciones de su sustitución, como por ejemplo Dell (www.dell.cl), donde se detalla la forma en que opera el reemplazo.
El problema es que las probabilidades de sufrir un incidente aumenta con el tiempo, o dicho de otro modo, a más vieja la batería, más posibilidades de que se incendie.