La Agencia Espacial Europea lanzará el primer satélite climático polar europeo desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, para controlar la evolución del clima.
La información meteorológica disponible por los científicos europeos se recibía de varios satélites de órbita geoestacionaria.
Es decir, unas nave situadas a 36.000 kilómetros de altura que siempre permanecen sobre el mismo punto del globo terrestre.
Por el contrario, el 'Met-Op' pertenece a una nueva generación de satélites que orbitan mucho más bajo, a unos 800 kilómetros de altura, y sobre los polos. "En sólo dos días es capaz de tomar datos de todo el globo, y con mucha mayor precisión que los anteriores satélites, puesto que vuela mucho más bajo", señaló a elmundo.es Evangelina Oriol, una de las responsables de la misión de la Agencia Espacial Europea.
El 'Met-Op' es el primero de una serie de tres satélites que operarán desde esta órbita baja terrestre y que ha construido EADS Space para la Agencia Espacial Europea (ESA) y Eutmesat, un proyecto del que también son socios el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES) en Francia y la Administración Oceánica y Atmosférica Nacional (NOAA) de Estados Unidos.
Los otros dos satélites, réplicas prácticamente idénticas del satélite que se lanza ahora, despegarán a intervalos de 4 y 5 años para asegurar un servicio operativo al menos hasta 2020.