 Esta carta del tarot tiene su equivalente a la escena bíblica del Apocalipsis de San Juan. En el se desarrolla el concepto del juicio final, donde son recompensados cada uno de nuestros logros en la tierra y también que deberemos rendir cuenta de nuestros errores y pecados ante aquellos a los que infligimos dolor. En la vida diaria representa la recompensa que recibimos de nuestras acciones, sabiendo que todo el bien que hacemos vuelve por algún lugar. Si sale al derecho: este naipe marca un período de balance en la vida del consultante. La persona evalúa todo lo que ha hecho hasta ahora, así como sus relaciones afectivas, y pone a cada cosa en la columna del debe y el haber, y de esta manera ve para qué lado se inclina la balanza. Por otra parte puede aconsejarle a la persona que ponga sus cuentas en orden y tenga al día el pago de sus impuestos. En un sentido práctico esta carta indica la finalización positiva de un juicio o sucesión de años. Si sale invertida: en un tiempo de balance, y el resultado no siempre es positivo, puede que la persona se lamente pues siente que ha desperdiciado su vida, o bien piensa que ha invertido su amor en relaciones que no han sabido retribuirle en la medida que él esperaba. También esta carta puede indicar problemas de juicios y acciones legales en contra del consultante, a los que deberá enfrentarse a la brevedad. Enlaces relacionados con esta nota:
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