La tan conocida y detestada gripe, es un virus que se contrae por contagio a través de las gotitas que elimina la persona infectada cuando tose, habla o estornuda y que penetran por nariz, boca y ojos.
Entre los motivos por los que se contrae la gripe tenemos, cambios bruscos de temperatura, hacinamiento, estrés, falta de nutrientes esenciales. El cuerpo carece de elementos que bloqueen la acción del virus, pues tiene las defensas bajas.
Este virus no puede reproducirse por sí solo.
Cuando penetran en una célula del cuerpo indefensa, viven en ella como parásitos. Los de la gripe se instalan en las células de nariz y pulmones.
La célula se confunde y no lo toma como extraño, lo cual permite que ahí si el virus pueda reproducirse como si fuera una célula del organismo y modificar su información genética.
La célula modificada produce en el cuerpo síntomas como tos, estornudos, fiebre y decaimiento.
Durante décadas, medicamentos como la mundialmente conocida Aspirina, han combatido con eficacia esta enfermedad, transformándola en una dolencia pasajera que nos obligaba a guardar unos días de cama.
Pero en la actualidad la aparición de virus mutados, resistentes a los medicamentos tradicionales, provocan complicaciones adicionales que en varias ocasiones llegan incluso a producir la muerte.