 Esta carta del tarot representa a la madre naturaleza y al mundo en general. Sus asuntos, negocios y relaciones. También es una carta de triunfo representada por los laureles que rodean a la joven muchacha. Estos mismos se encuentran enlazados en forma circular, marcando un sentido de continuidad en la línea de la vida. Principio y fin se unen en un mismo punto, nada empieza, nada termina, todo es eterno. Si sale al derecho: según los antiguos cabalistas y maestros del tarot hermético, esta es una de las cartas más positivas y auspiciosas de los arcanos mayores. Significa que el consultante muy pronto verá realizados todos sus sueños aquí en la tierra. si sus expectativas son de casamiento, formará un hogar que lo hará feliz y vivirá en una casa rodeado de lujo y confort. En el campo laboral llegará a la cima del éxito y el mundo se rendirá a sus pies. Si sale invertida: esta carta indica que el consultante se esfuerza en cumplir sus sueños, pero, cada vez que siente que está a punto de llegar al éxito, éste se desvanece como por arte de magia, la línea del horizonte parece correrse dos pasos más adelante, y él nunca logra llegar a la meta. También este naipe nos dice que la persona se siente desmoralizada y no encuentra su lugar en el mundo. Si viene acompañada del arcano número XIII ( la muerte), puede manifestar que el individuo tiene pensamientos e ideas suicidas. Enlaces relacionados con esta nota:
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