 Esta carta del tarot representa a un espíritu rebelde y anarquista. Es el naipe de la indisciplina, la respuesta contestataria a las reglas preestablecidas. Se trata aquí de un espíritu indomable que trae cambios a la sociedad. Su conducta puede parecer irregular, pero si se lo observa con detenimiento se verá un línea de coherencia en sus actos y quizá nos encontremos ante la presencia de un sabio. En todos los casos predomina la idea de creatividad y la imaginación como herramienta de construcción del mundo. Es la carta de los poetas, los bohemios y los artistas. Si sale al derecho: anuncia cambios positivos en la vida del consultante. Lo estimula a que se atreva a asumir ciertos riesgos, dar un salto al vacío aunque no esté muy seguro de lo que está haciendo ya que el resultado será exitoso. También sugiere que se intente caminos poco convencionales, cuando las estrategias probadas no traen éxitos, lo inverosímil puede ser la respuesta. Si la persona se dedica a cualquier rama del arte, esta carta le dice que por nada del mundo abandone sus sueños. Si sale invertida: sugiere que no se está teniendo cordura en las decisiones presentes. Quizás el consultante se deje llevar por impulsos repentinos, engañándose a sí mismo con falsas promesas. Tal modo improcedente sólo puede conducir al fracaso. Si se quiere encarrilar la vida es necesario tomar riendas en el asunto y tener autodisciplina. Sólo así pueden evitarse desborde semejantes a la locura. Enlaces relacionados con esta nota:
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