Si bien existen versiones de que hay varios lienzos que habrían cubierto el cuerpo de Jesús en su sepulcro, solo dos serían los reales.
Los mismos que se encuentran uno en la Catedral italiana de Turín (Italia) y otro en la Catedral de Oviedo (España), dado que en los dos se observan dos rostros tan exactos como dos gotas de agua.
Además, en ambos géneros se encontraron rastros de sangre del grupo AB y se hicieron estudios por computadora que permiten afirmar que los dos pertenecen a la misma persona.
Con los estudios de las huellas de ADN (que contiene toda la información genética de los seres humanos) que se obtuvieron de los lienzos, se podrían definir los rasgos físicos de Jesús: altura, color de pelo y piel o la forma de la nariz.