Dreamgirls fue una anomalía cuando tomó vida en los escenarios de Broadway en los primeros años de 1980s, dirigida por Michael Bennett.
Aunque visualmente la obra era diferente a cualquier otra presentada en Broadway, fue el intenso drama humano y las emocionantes e impresionantes canciones las que redefinieron el teatro musical de esa era.
“Los musicales tienen algo original, único,” dice el director-guionista Bill Condon, quien quedó electrizado cuando la vio en una de las últimas filas con otros amigos la noche de su estreno. “Se te meten debajo de la piel de una forma que los dramas no pueden.
En Dreamgirls, las emociones que se derraman de las canciones la convierten en una experiencia profundamente impresionante.”
La robusta fábula de Tom Eyen (las obras musicales The Dirtiest Show in Town, Sarah B. Divine! y Women Behind Bars ) y Henry Krieger sobre emociones reales – amor, ambición, angustia, pasión – impresionó profundamente a un gran número de espectadores.
“Todos sabemos lo que significa querer desesperadamente algo que no podemos tener,” continúa Condon. “Todos sabemos lo que significa que nos dejen atrás. O sacrificar todo por algo que uno piensa que quiere, sólo para comprender demasiado tarde lo que hemos perdido.
Aquí, en esos personajes, viven al desnudo todas las esperanzas y la angustia. Eso fue lo que guardé en mi mente por muchos años y a lo que quería darle nueva vida con esta película.”
“Los temas de esta historia parecen ser aún más relevantes en la actualidad que hace 25 años,” observa el director Laurence Mark. “¿Qué las cosas ganamos y perdemos con la fama? ¿Cuáles son las consecuencias si no tranzamos? ¿Cuáles son las consecuencias si lo hacemos? ¿Y finalmente, en la desesperación de aferrarnos a nuestros sueños, qué perdemos de nosotros mismos?
El sitio es la ciudad de los motores, donde la música africana-estadounidense está a punto de derrumbar las puertas que la separan de la música popular estadounidense.
“Esta historia se desarrolla en los ‘60s y ‘70s, un período de enormes cambios políticos y sociales,” dice Condon. “Los personajes en Soñadoras/Dreamgirls reflejan ese gran cambio.”
No sólo estaba la música en transición, sino también el país. “Esta película se desarrolla en un momento único en la historia, el comienzo de la urbanización de la música,” agrega el actor Danny Glover.
“La fuerza creciente del movimiento a favor de los derechos civiles estaba acabando con la segregación y ahora se concentraba en los centros urbanos de la nación.” La trama encuentra a un hombre que trata de triunfar en la vida en ese preciso momento. Jaime Foxx, premiado con el Oscar® por su interpretación de Ray Charles en Ray, además de ser nominado como Mejor Actor de Reparto por Colateral: Lugar y Tiempo Equivocado, interpreta a Curtis Taylor, hijo, un ambicioso y joven hombre de negocios que vende Cadillacs como trampolín al brillante futuro que siente lo espera. “Curtis es un tipo poco pulido que está tratando de triunfar en el mundo de la música,” dice Foxx.
“Quisiera cantar mejor, componer mejor música y ser capaz de tocar algún instrumento pero no sabe cómo. Así que hace lo que puede para triunfar administrando intérpretes de talento. Pienso que eso viene con una maldición para él porque realmente él desea ser el que está sobre el escenario. Intenta triunfar de cualquier forma hasta que encuentra una oportunidad.”
Con numerosos grupos de intérpretes femeninas provenientes de los coros de las iglesias evangélicas a lo largo y ancho del país, las presentaciones nocturnas de nuevos talentos en los clubes de la localidad son una mina de oro. “Curtis asiste a todos, uniendo cabos constantemente,” dice Condon.
Encuentra su vehículo cuando ve a las Dreamettes. “Ellas son tres chicas hambrientas, emocionadas, ansiosas e ingenuas,” dice Beyoncé Knowles.
La artista ganadora de numerosos discos de platino interpreta a Deena Jones, un papel para el que le dijeron a los 16 años que había nacido. “Para ellas es muy emocionante porque tienen muchas ganas de triunfar.
Quieren formar parte de la industria musical. Su futuro está ante sus ojos y ellas piensan que tienen el talento para lograrlo. Cuando Curtis las ve, inmediatamente capta todo ese potencial.”
Atractiva pero seria, la suave voz de Deena contradice su ambición y naturaleza competitiva. “Ella es ambiciosa,” explica Knowles. “Quiere llevarlas al escenario. Piensa que están listas. Esto es para lo que han ensayado tan duro. Toda su vida han esperado este momento.”
Effie White, la vocalista principal del grupo, es interpretada por la debutante Jennifer Hudson. Effie es una joven cantante que, aunque no es tan refinada como Deena y Lorrell y posee un gran talento, no encaja en el molde de una estrella con futuro en los ‘60s. “Se presenta con una piel de leopardo falsa y la cabeza erguida,” dice Hudson.
“Ella sabe que tiene la voz para ser una gran cantante. Pero también es sumamente ingenua. Realmente no está preparada para lo que está a punto de sucederles. Ninguno de ellos lo está.”
Durante seis meses los realizadores entrevistaron a más de 780 actrices buscando la combinación necesaria de fuerza, pasión y vulnerabilidad para interpretar el rol que convirtió a una joven cantante evangélica llamada Jennifer Holliday en una sensación en los 1980s.
“El papel de Effie es muy importante,” dice la encargada de seleccionar el reparto Debra Zane (Traffic, Belleza Americana, Atrápame Si Puedes, Cruzada). “Ella básicamente es el corazón de la película. Era crítico que encontráramos exactamente a la persona indicada para interpretar este papel.”
Del grupo de talentosas jóvenes entrevistadas, Hudson, quien fue finalista del concurso televisivo American Idol, fue la seleccionada. “Llegué a finalista de American Idol y fui eliminada,” dice ella.
“Me dolió pero lo acepté porque sabía que ese no era mi sueño y que se convertiría en realidad… y aquí está. En cierta forma, yo soy como Effie. Estoy en una montaña rusa y trato de conocerme y comprender mi arte.”
La tercera cantante en el coro es Lorrell Robinson, interpretada por la actriz Anika Nonie Rose, ganadora del premio Tony.
Rose ve su personaje como “la pacificadora del grupo. Cuando los problemas comienzan, ella es quien lucha por mantenerlas juntas porque éstas son sus amigas.”
Lorrell a duras penas logra contener su emoción cuando Curtis forma Las Dreamettes y las une con el sensacional y famoso intérprete James ‘Thunder’ Early. “Es como un oveja lista para el matadero,” dice Rose. “Trabajar con este hombre increíble que para ella es el mayor superastro del mundo. Lorrell no lo cree.”
Eddie Murphy, cuyo prodigioso talento empujó su meteórico ascenso en la televisión en el programa de variedades Saturday Night Live y en películas como 48 Horas y De Mendigo a Millonario, interpreta a James ‘Thunder’ Early, un personaje que Condon describe como “una fuerza de la naturaleza. Nada lo puede detener cuando está en el escenario y esa energía eléctrica se transmite a su vida personal.”
Para Murphy, Early representa el espíritu único del rock ‘n’ roll y los blues que penetraban dentro de la consciencia del público estadounidense. “Jimmy está perpetuamente a punto de ganar popularidad en todo el país y trabajar en las grandes ciudades,” dice Murphy.
“Todo el mundo lo idolatra porque es único. No logra la fama que desea pero es un original que interpreta la música que los chicos blancos quieren bailar – como James Brown, Chuck Berry, Little Richard.
Cuando el país todavía continuaba segregado, ellos construyeron un puente musical, llevando el sonido ‘negro’ a los blancos en Estados Unidos y el resto del mundo. No fue sino años después que estos artistas descubrieron todo lo que habían logrado.”
Mientras van de gira agresivamente por el circuito “Chitlin,’” C.C. (Keith Robinson), el hermano de Effie, escribe canciones y coreografía los pasos para los actos paralelos. C.C., a pesar de que es callado, es ideal para Curtis porque le permite moldear a los artistas y convertirlos en un producto accesible a todos los mercados.
“C.C. es un artista por mérito propio pero no tiene la confianza para expresar lo que lleva dentro de sí,” dice Keith Robinson (The Reading Room). “Al igual que el resto en su pequeño grupo, deposita su confianza en Curtis. Y, a través de sus canciones, se convierte en un instrumento que Curtis usa para eliminar los obstáculos que él desea descartar.”
“Todos triunfan juntos y eso es muy excitante,” dice Rose. “Existe una sensación de camaradería y deseos compartidos. Todo es divertido. Todo es un experimento. El riesgo es grande pero todo es realmente abstracto – todavía están en su pequeño circuito. Su fama no ha sobrepasado las barreras, así que pueden darse el lujo de experimentar.” Mientras más tiempo pasan juntos, más íntima se hace la relación entre Effie y Curtis. “Curtis es el primer amor de Effie,” dice Condon. “A pesar de sus grandes dotes musicales, ella es básicamente una niña. Curtis queda cautivado por su rostro dulce y su poderosa voz. Su talento lo atrae.”
Cuando Curtis conoce a James ‘Thunder’ Early, le promete llevarlo a cantar fuera del circuito “Chitlin’” y su agente de toda la vida comprende que el juego ha cambiado. El legendario actor Danny Glover, ganador del Independent Spirit Award, interpreta a Marty, el agente de Early.
“Marty es un agente de la vieja escuela,” dice Glover. “Descubrió a James cuando era niño, así que es como un padre para él. Pero también es de la generación de agentes que están desapareciendo. Marty tiene integridad pero no ha logrado subir al siguiente nivel. Curtis puede ver la transformación que se avecina y colocarse dentro de la misma. Toma la relación comercial amigable que James tenía con Marty y la convierte en una relación puramente comercial.”
Frustrado ante su incapacidad de penetrar el mundo del radio dominado por los blancos, Curtis intenta lograrlo a su modo en vez de darlo todo a los artistas y promotores blancos. “Curtis está seguro que la música africano-estadounidense puede triunfar en el mercado musical blanco,” explica Condon, “y hará lo que sea necesario para conseguirlo.”
Marty se convierte en la primera víctima de la ambición de Curtis para subir la escalera del triunfo y de sus despiadados métodos para lograrlo. “Lo que Marty vende es la esencia, lo que Curtis quiere vender es un objeto y no la persona,” dice Glover.
Curtis reinventa a Early como un cantante de voz suave, no el genio carnal con la voz explosiva, para que se presente ante la alta sociedad en los clubes de Miami. “Pero Early es una fuerza de la naturaleza demasiado poderosa para encajar dentro de lo que Curtis lo quiere,” dice Condon. “Curtis no logra cambiarlo.”
Condon pensó en Eddie Murphy como el extravagante James ‘Thunder’ Early desde antes de adaptar el libreto. “Pensé en Eddie para el papel de James Early desde el principio,” recuerda Condon. “Afortunadamente, Eddie vio la obra musical Dreamgirls en Broadway varias veces y le atrajo el reto de interpretar un rol totalmente distinto a lo que ha hecho antes.”
“Eddie es un actor tan versátil que puede hacerlo todo,” dice Foxx. “Uno sabe que está trabajando con un talento enorme.” Agrega Knowles, “Prepárense para ver a Eddie Murphy cuando está en el escenario. No en vano el nombre del medio de su personaje significa trueno. Realmente describe su energía y el efecto que tiene sobre los espectadores.”
Curtis luego se ocupa de Las Dreamettes y sigue su instinto. Deena, la más bonita, la que tiene la voz más melodiosa y suave, es la llave para entrar en los hogares del público estadounidense. “Él las convierte en un grupo de intérpretes femeninas muy sosegado y sofisticado,” dice Condon. “Pero eso involucra quitar del centro a Effie. Sucede en un abrir y cerrar de ojos. Y con la misma rapidez, los sueños de Effie son destruidos.”
Condon filmó la canción que define el personaje de Effie, “And I Am Telling You I’m Not Going,” durante los últimos cuatro días del rodaje, lo cual permitió a Hudson familiarizarse totalmente con Effie antes de inmortalizar su momento cumbre en el relato. “Effie está sorprendida y se siente traicionada,” dice Hudson. “Con esta canción nos dice lo que su corazón y su alma sienten. Ha sido rechazada por sus amigos. Todos la han cambiado por otra cosa. Pero ella no lo aceptará en silencio.”
Effie reacciona llegando tarde a los ensayos, interrumpiendo las grabaciones, recordándoles el dolor que siente. A ella no le interesa lo que ellos llaman éxito. “Decide regresar a casa,” dice Condon. “Vuelve a Detroit. Experimenta su propia transformación, tomando un trayecto inesperado y finalmente comprende con claridad quién es y qué es lo que quiere.”
Curtis ya la ha reemplazado con una joven cantante que comenzó trabajando como secretaria en la compañía Rainbow Records de Curtis. “Ella es un reemplazo rápido para Effie cuando Curtis finalmente decide deshacerse de ella,” dice Condon. Michelle, interpretada por Sharon Leal, se convierte en la cuarta vocalista del grupo y poco después se enamora de C.C., el menospreciado compositor y coreógrafo. “Michelle está persiguiendo sus propios sueños,” dice Leal, “cuando queda en medio de todo este drama.”
Deena lo tiene todo para triunfar pero la mujer que convierte en oro todo lo que toca y la que ella ve en el espejo, ya no son iguales. “Curtis está obsesionado con Deena, en parte porque ella es su creación,” explica Condon. “Él la ve como una imagen que está vendiendo al mundo.”
“Curtis ve a Deena como un producto,” dice Foxx. “Él está dispuesto a todo para continuar triunfando, en vez de realmente preguntarse cuáles son sus sensibilidades y cómo son sus emociones.”
Como Beyoncé creció en un grupo musical femenino antes de consolidarse como solista, “ya ha experimentado algo de la historia de Deena Jones,” dice Condon. “Este es un papel que comprende intuitivamente.”
Para dar vida física a la transformación de Deena, Knowles utilizó únicamente un porcentaje de su voz y escondió su atractivo hasta que llegó el momento en que Deena se apodera del escenario. “Debido a que el estilo de Deena es muy distinto a mi estilo, tuve que controlarme y recordar que ella es muy sutil, muy femenina y sensual de una forma un poco misteriosa,” observa Knowles.
Deena se convierte en estrella porque los instintos de Curtis dieron en el blanco. “Curtis casi siempre tiene la razón sobre las cosas,” dice Condon. “Y lo que quiere hacer; atravesar las barreras raciales para que se conozca el talento negro, es heroico. Pero mientras más éxito tiene, más brutal es su desprecio por los sueños de los que lo rodean.”
“Curtis es una persona adicta a los sueños,” continúa Condon. “Tan pronto como convierte uno en realidad, va tras el siguiente.”
“Cuando pensamos en sueños,” dice Beyoncé Knowles, “únicamente pensamos en las cosas bellas y brillantes; no en el sacrificio y el precio que se paga por el éxito y por convertirlos en realidad.”