Como contrapunto al estilo realista de las escenas de acción, para los números musicales de Soñadoras Dreamgirls, Condon quiso darle todo la fascinación y excitación que galvanizó la producción original.
Sólo un equipo podía obtener ese nivel de perfección en el diseño de la iluminación – Jules Fisher y Peggy Eisenhauer.
“Tuvimos la buena suerte en Soñadoras/Dreamgirls de contar con el mejor equipo de diseñadores de iluminación,” dice el diseñador de la producción Myhre. “Fue un honor colaborar con Jules y Peggy.” Fisher y Eisenhauer colaboraron con Schliessler y su equipo para integrar uniformemente los estilos de las actuaciones con las escenas sobre el escenario. Se requirió una colaboración estrecha para mantener las luces sincronizadas con sus cámaras.
“En el teatro, tratamos de cambiar el punto de vista de los espectadores moviendo las luces alrededor, ajustando los niveles,” dice Fisher. “En la película, tenemos que tomar en cuenta el elemento agregado de los movimientos de la cámara.” A pesar de que dieron rienda suelta a su imaginación, el dúo también se convirtió en los guardianes de la exactitud y verisimilitud durante la creación de las eras en las que estaba ambientada la producción.
“Como diseñadores de la iluminación,” dice Eisenhauer, “intentamos al máximo mantener el sabor del período para asegurarnos que nada estuviera fuera de contexto o fuera anacrónico.” Y también mantener la trama cimentada en sus raíces musicales. “Parte de nuestro proceso consiste en coreografiar los movimientos de la luz acoplados a la música,” explica Fisher.
“No sólo que encajen desde un punto de vista rítmico sino también emocional. Los cambios de iluminación son musicales.
Si hay un ritmo de percusión, la luz cambia siguiendo ese ritmo; si los violines suenan, debe cambiar con el crescendo y diminuendo. Es una forma de mantener los elementos visuales y musicales combinados perfectamente.”