REBELDES CON CAUSA finalmente iba a atraer a un reparto conformado por cuatro notables, diversas y claramente convincentes estrellas de Hollywood.
Ellos son: el popular comediante Tim Allen, cuyo trabajo ha abarcado desde el stand-up sin límites a los filmes familiares; el nominado al Premio de la Academia® y al Golden Globe® John Travolta, a quien hemos visto en algunos de los filmes más monumentales de nuestros tiempos, desde Saturday Night Fever hasta Pulp Fiction; la gran estrella de la comedia Martin Lawrence, quien comenzó como intérprete revelación del stand-up y luego se convirtió en estrella de taquilleras franquicias como Big Momma’s House y Bad Boys; y William H. Macy, multipremiado y nominado al Oscar® y prolífica estrella de prestigiosos proyectos cinematográficos, televisivos y teatrales.
“Ni en nuestros sueños más alocados pensábamos atraer a un reparto así en una película”, afirma el director Walt Becker.
Desde el comienzo, los realizadores sabían que deseaban a un cuarteto de estrellas que pudieran encajar entre sí y procedieron en consecuencia. “Siempre abordamos el film como una pieza de reparto”, dice Mike Tollin.
“No queríamos a una gran estrella rodeada de actores de reparto, de modo que la idea era ir tras estos actores de primera… Y ellos respondieron exactamente de la manera que lo esperábamos”.
Agrega Tollin: “No solo crearon grandes personajes sino una grandiosa dinámica entre ellos, por lo que realmente sentimos que estos muchachos han sido amigos durante todas sus vidas”.
Tim Allen se unió en el papel de Doug, el dentista que está harto de ser “simplemente un dentista”, un hombre en la búsqueda de algo que catalice un cambio en su vida. Su personaje tiene a cargo algunas de las escenas más reflexivas y payasescas del film. “Contar con Tim en ese papel fue emocionante porque es uno de esos actores que hacen lo que dice el guión, pero diez veces más divertido”, elogia Becker.
Allen, quien había hecho varios filmes familiares seguidos, se sintió especialmente atraído por la idea de trabajar al fin con un reparto de actores mayores que púberes. “La idea de trabajar con cuatro hombres adultos era inspiradora. “Desde Galaxy Quest que no hacía un film adulto”, explica.
También sintió una conexión inmediata con todos los Hogs [así se hacen llamar los amigos]: “Estos muchachos se sienten un poco atrapados porque nunca hicieron lo que querían hacer con sus vidas, y ahora tratan de cambiarlo todo”, dice Allen. “Mi personaje, Doug, está harto –como yo, de alguna manera, y diferente de mí en otras– pero a lo largo del film aprende a sostenerse por sí mismo”:
Y por supuesto, estaba la innegable atracción de las Harleys: “He andado en motocicleta, pero la mayoría deportivas o inglesas, como Triumphs o BSAs. Esta es la primera vez que estoy en una de estas”, murmura. “Me gustan los automóviles a medida y tuve la oportunidad de hacerme a medida la motocicleta para el film, así que fue muy divertido”.
Por sobre todo, a Allen lo atrajo la chance de trabajar con tres grandes estrellas tan singulares. Observa el actor: “Martin es un muchacho emotivo, tranquilo, amable, y además es cómico, así que tenemos la misma hermandad.
Macy es un profesional del teatro, habilidoso y versado, pero también con un gran sentido del humor.
Y Travolta es el tipo más divertido y genuino. Cuando pones a los cuatro en una motocicleta, es desopilante”.
Para John Travolta, quien en una carrera ecléctica ha transitado desde la comedia al drama y que ha sido un ícono, el papel de Woody le permitió hacer un poco de todo, incluso bailar.
Como viejo fanático de las motocicletas, en principio lo atrajo la historia misma: “No podía creer que nadie la hubiese filmado, porque las motocicletas se han convertido en uno de los hobbies más comunes en los Estados Unidos”, señala. “La idea me atrapó inmediatamente”.
Mientras leía el guión, su personaje favorito era Woody, precisamente porque no es quien parece ser. “El personaje es muy divertido y atrajo mi sensibilidad cómica”, dice el actor.
“Woody parece el exitoso hombre de negocios con la mejor casa, la esposa más linda y los juguetes más ‘cool’: ¡el muchacho con suerte que todo lo tiene! Pero lo que los demás no saben es que emprende este viaje para evitar el verdadero desastre en que se ha convertido su vida. Tiene un bagaje personal que va a hacer que las cosas se compliquen mucho”.
Y la cosa verdaderamente levantó temperatura cuando Travolta se encontró en el foro con Allen, Lawrence y Macy en lo que él dice que se convirtió en una constante, amistosa y diaria batalla para ver quién era el más divertido.
“Tienes a dos actores que comenzaron sus carreras como cómicos del stand-up, y también a Bill Macy y a mí, que hemos hecho tanto dramas como comedia, de modo que al equilibrio de esas energías se agregó a la competencia natural por las carcajadas”, recuerda el actor.
“Las bromas eran imparables y todos tratábamos de demostrar que éramos también rápidos en el humor entre las tomas. Era como tener dos trabajos: ¡uno en pantalla y otro, de stand-up, entre las tomas!”
Contar con Travolta en el reparto fue un gran triunfo para el director Walt Becker. “Travolta fue para mí un ídolo”, admite. “Yo crecí durante su época de gloria, con Grease y Saturday Night Fever, de modo que la presencia de alguien de la realeza de Hollywood fue estupenda.
Y descubrir que es una gran persona detrás de la escena fue más que un regalo. Es un muchacho muy talentoso y divertido que logra darle vida a cada escena. Interpreta a Woody de una manera que superó mis expectativas”.
Mike Tollin también recuerda que Travolta, como el resto de los integrantes del reparto, contribuyó con agregados clave al film. “Cuando los cuatro están sentados alrededor de la mesa, Woody pregunta: ‘¿Cuántos veranos piensan que dejamos pasar?’.
Eso no estaba en el guión sino que Travolta lo agregó debido a los ecos que el guión le despertaba. Cuando lo escuchamos decir eso, nos miramos el uno al otro e inmediatamente Brad Copeland tomó nota. Todos aportamos cosas de nuestras vidas y nuestra experiencia al film”.
Entretanto, Martin Lawrence llegó a REBELDES CON CAUSA porque le encantaba la idea de unirse a un “equipo”, de volver a sus raíces en la improvisación y medirse con otros talentos creativos, con el aporte diferente de cada estrella.
“Trabajar con semejante reparto te da una cierta libertad, y así puedes ser más divertido en tu papel”, observa. “También adoro la comedia física, así que cuando vino la escena del toro, sabía que me iba a resultar especialmente divertida. Traté de sacarle el máximo jugo posible”.
Lawrence describe a s personaje Bobby, un plomero que desea ser escritor a pesar de la poco estimulante visión de su esposa: “Es alguien que no tiene mucho para decir de su vida, pero este viaje finalmente le brinda la oportunidad de hacerlo”.
Walt Becker recuerda el preciso momento en el que surgió el nombre de Lawrence para el personaje de Bobby: “Fue como un momento de ‘Ave María’.
Yo estaba muy esperanzado en que aceptara y cuando llamó para hacerlo, fue como una instancia decisiva. A partir de allí, le dimos la libertad de llevar a Bobby a lugares que hubieran sido impensables para cualquier otro actor.
Sus agregados son fenomenales y pienso que él creó algunos de los mejores momentos de la película”.
Finalmente, el cuarteto se completó con el integrante más inesperado: el aclamado actor de teatro, televisión y cine William H. Macy, más conocido por su inolvidable interpretación nominada al Oscar®, la del vendedor de automóviles de Minnesota en Fargo, el clásico de los Hermanos Coen.
En REBELDES CON CAUSA interpreta a Dudley, el solterón solitario y nerd, nada vergonzoso y adorable.
Walt Becker pensó que la inclusión de Macy podría dar resultados interesantes: “Estaba decidido a conseguirlo para la película y lo perseguí como un pit bull.
Era el único actor al que veía como Dudley. No solo es fantásticamente divertido; hace que el personaje sea querible y aporta un sentido de realismo que sustenta la comedia”.
Mientras leía el guión, Dudley enseguida tomó cuerpo para Macy. “Es ingenuo, despistado y ratón de biblioteca, pero no es cobarde ni tonto”, describe el actor. “Es una variación del tema que ya he interpretado, pero aquí se queda con la chica… ¡Bravo, Dudley!”
Macy recuerda que la historia del film realmente cobró sentido para él cuando se sentó junto a Allen, Travolta y Lawrence para conversar sobre quiénes eran realmente estos motociclistas suburbanos de Cincinnati: “Hablamos de las razones por las cuales estos muchachos emprenden el viaje y lo que significan los unos para los otros.
Nos dimos cuenta de que la película es la historia de cuatro hombres que ven que si no van ahora tras lo que desean, nunca más lo harán”.
Para Macy, la reunión con sus compañeros en el foro fue una experiencia “magnífica”, pero admite: “Había mucha testosterona en ese foro. Si querías que te escucharan, debías hablar rápido y en voz bien alta”.
La volátil mezcla de personalidades podía a veces resultar abrumadora, especialmente para Walt Becker, quien intentaba transitar la línea entre dejar surgir libremente estos talentos cómicos y mantener el control de semejante caos.
Como bromea Tim Allen: “Cuando lo piensas, Walt estaba atrapado en un conglomerado de egos”.
Sin embargo, Becker no lo hubiera deseado de otra manera: “Estos muchachos compartían una gran química y era muy divertido verlos.
A veces me pellizcaba para darme cuenta de que verdaderamente contaba con talentos tan maravillosos en un film”.