Para Christopher Landon (La Marca del Lobo, Otro Día en el Paraíso), la génesis de Paranoia, una película de suspenso en que las casas de clase media alta con sus céspedes recién cortados en los suburbios pueden ser el escondite perfecto para un asesino en serie, se presentó cuando visitó la casa de su hermana “en el centro de los suburbios del valle de San Fernando en Los Ángeles.
Casi todo el mundo considera a los suburbios como algo ideal y bello… pero a mi siempre me ha puesto la piel como de gallina,” dice Landon. “Una noche, cuando manejaba de regreso de la casa de mi hermana, se me ocurrió esta idea… el relato de un adolescente encerrado en su casa que comienza a ver cosas extrañas en la casa de enfrente. Eventualmente, él comienza a sospechar que su vecino es un asesino en serie.
Para Landon, los habitantes de los suburbios viven sin prestar atención a las circunstancias, ya sean benevolentes o peligrosas, que los rodean. “Creo que muchas personajes que viven en los suburbios caen en una rutina diaria y que, la mayoría, no conoce realmente a sus vecinos.”
Ese es el caso de Kale, el joven de 17 años que es el personaje central de Paranoia. Hasta que su padre muere en un accidente automovilístico, la vida con su familia era un sueño suburbano típico.
Formaban un núcleo feliz en su bella casa de dos pisos. Sin embargo, en el año que ha pasado desde la muerte de su padre, el sueño se ha desintegrado. Cuando el atribulado Kale es retado en la escuela, pierde los estribos, noquea a un profesor y termina ante a un juez.
Aunque que no lo envían a un reformatorio juvenil, Kale es sentenciado a arresto domiciliario y debe usar un brazalete en el tobillo que alertará a la policía si se aventura más allá de 100 metros de la puerta principal de su casa.
La novedad de tener la casa totalmente para él todo el día rápidamente lo aburre y Kale concentra su atención en sus vecinos. Él y Ronnie, su mejor amigo, comienzan a entretenerse con un juego de “Yo Espío;” anotando las idas y venidas de los residentes a su alrededor.
Patrones de comportamiento extraño comienzan a surgir y la brillante fachada suburbana comienza a deteriorarse. Idiosincrasias salen a superficie y relaciones personales son reveladas. Cuando Ashley, la bella nueva vecina de Kale, descubre su juego, ella decida unirse al espionaje.
Pero muy pronto hacen un descubrimiento inquietante que convierte al juego en algo mortalmente serio. “Generalmente, no prestamos mucha atención a lo que sucede a nuestro alrededor porque estamos demasiado ocupados con nuestras vidas,” observa Landon. “Pero Kale ahora está una posición donde realmente no tiene otra cosa que hacer que observar. Y una vez que comienza a hacerlo, empieza a ver cosas inquietantes y tiene que preguntarse si su imaginación se ha desbocado o si allí hay algo que ha pasado desapercibido.”
Para el guionista, uno de los aspectos más interesantes de este tipo de película de suspenso no es la interrogante, “¿es él o no es él un asesino?” sino las personalidades del grupo de adolescentes que protagonizan la trama. “En este tipo de películas, generalmente hay un héroe que persigue a los villanos. Pero estos jóvenes no son los héroes clásicos,” observa Landon. “Kale es sólo un chico sin nada que hacer que comprende que tiene a su alrededor toda una serie de realidad como las de la televisión. Mientras ve la serie, tropieza con un personaje aterrador y peligroso.”
Fue exactamente la exploración de este tipo de espionaje que Landon creó combinada con un tono y estilo variado que va desde el suspenso creciente a la casi comicidad lo que atrajo al productor Joe Medjuck (Aquellos Viejos Tiempos, Evolución) de Montecito Picture Company. “Todas las películas espían en cierta forma,” sugiere Medjuck.
“Pero hay algunas muy buenas que son sobre curiosos, mirones o personas que espían, que miran cosas. Tenemos filmes clásicos que abordan el tema, tales como Blow Up de Michelangelo Antonioni, El Fotógrafo del Pánico/Peeping Tom de Michael Powell, La Ventana Indiscreta de Alfred Hitchcock, La Conversación de Francis Ford Coppola, para mencionar algunas.
Ellos son sobre alguien que mira algo, a veces con una cámara, a veces no. Y son fascinantes porque hacen énfasis en que siempre somos curiosos, mirones o espías cuando estamos en una sala de cine. La sensación es aún más fuerte cuando tenemos el punto de vista de alguien que espía a otra persona.
Kale mira a la vecina de al lado nadando y espía al tipo detrás de él porque piensa que puede ser un asesino. Descubre cosas sobre los vecinos que probablemente no debe conocer. Y cuando las personas no están conscientes que son observadas, hacen las cosas de forma distinta, se comportan de forma diferente y eso es fascinante.”
Gracias a los constantes adelantos en la tecnología electrónica contemporánea, cada vez es más fácil espiar a otras personas, sobre todo ahora con las cámaras en los teléfonos celulares, lo cual le permite a Kale tener acceso a lo que está ocurriendo más allá de su perímetro restringido de 100 metros desde el ‘centro de operaciones’ en su casa.
Para Ivan Reitman (Mi Super Ex–Novia, Aquellos Viejos Tiempos, Los Cazafantasmas, Gemelos) y Tom Pollock (productores ejecutivos de la película), directores principales de la Montecito Picture Company, Paranoia es un cambio consciente en el estilo de sus producciones.
“La mayoría de las películas que hemos producido son comedias, generalmente con adolescentes o, por lo menos, personas que se comportan como adolescentes, películas tales como Aquellos Viejos Tiempos y Road Trip,” dice Reitman. “Aunque ésta tiene estudiantes de escuela secundaria como sus personajes principales, es una película de suspenso… con cierta actitud. Así que es un poco diferente.”
“Reconocimos inmediatamente el potencial de la historia cuando leímos el guión,” agrega Pollock. “Lo que hace interesante a Kale y sus amigos es el hecho que los reconocemos y que normalmente no se les consideraría héroes típicos. Este chico está bajo arresto domiciliario, su mejor amigo es un poco excéntrico y la chica que le gusta es una belleza incomprendida. Coloquémoslos en medio de una película de suspenso y nosotros, como miembros del público, tenemos algo con que identificarnos.”
Para el director D.J. Caruso, a pesar de que Paranoia realmente no puede considerarse un cambio en su carrera (entre sus créditos previos se incluye la película de suspenso de Angelina Jolie/Ethan Hawke Robando Vidas), sí está dirigida a un diferente sector del público que sus realizaciones anteriores.
“Mis películas tienen la tendencia de concentrarse un poco más en personajes con adicciones o problemas… o, en un caso, tratando de capturar a un asesino en serie,” dice Caruso. “Así que esta producción presentó un reto. Crecí amando las películas de suspenso, lo mismo que las películas de directores como Cameron Crowe y John Hughes. Paranoia tiene elementos de esos tipos de realizaciones y éstas son áreas que no había explorado anteriormente como director.”
No hizo daño que uno de los gigantes de la industria del entretenimiento lo llamara personalmente para hablar sobre el proyecto. “Estaba dirigiendo el programa de inicio de temporada de la serie de televisión The Shield cuando mi teléfono sonó… y era Steven Spielberg,” dice Caruso.
“Él dijo que tenía un libreto que quería que leyera porque pensaba que era perfecto para mí. Lo leí tan pronto como lo recibí y luego me reuní con él. Así fue como comenzó todo, a pesar de que debo admitir que por un minuto pensé que era un amigo jugándome una broma.”
La carrera multifacética de Caruso fue uno de los puntos clave para escogerlo como director de Paranoia, dice el productor E. Bennett Walsh (El Vengador Fantasma, Stealth-La Amenaza Invisible, Maten a Bill). “D.J. es un estupendo colaborador. Siempre está pensando en lo que es mejor para la historia y como hacer énfasis en eso frente a las cámaras,” dice Walsh.
“Como también ha sido productor, tiene el conocimiento para reconocer los elementos necesarios para echar a andar un proyecto y, al mismo tiempo, cómo ser fiel a sus elementos creativos. Se asegura que cada toma sea la mejor. Y cuando pensamos en lo que es una película – básicamente, una toma tras otra para relatar una historia de forma creíble, eso es exactamente lo que hicimos… armar una escena tras otra.”