 El último de los fantásticos decorados construidos en el Escenario 2 de Disney para la trilogía de Piratas fue el Shipwreck Cove, donde la estridente Corte Brethren (de la Hermandad) de los jefes piratas se reúne para armar un postrer plan de acción contra los violentos ataques de la armada de Beckett y la Compañía de Comercio de las Indias Orientales. “Shipwreck Cove fue ideado por Gore como una especie de hogar de retiro para los piratas viejos, hecho con los cascos destruidos de varios barcos escondidos en un volcán”, señala Heinrichs. “La Corte Brethren se encuentra en uno de esos cascos y, fuera de la estrutura, extendimos un fondo pintado de 300 pies, diseñado y hecho a la manera de la vieja tradición de Hollywood.” La Corte Brethren tiene cierta base en la historia, observan los guionistas. “Había una especie de confederación de piratas que se llamaba “La hermandad de la costa”, afirma Ted Elliott. “Y es muy divertido tener un montón de piratas sentados en corro tratando de llegar a acuerdos. El capitán Sao Feng tiene una línea de diálogo en la que dice que los piratas son o capitanes o tripulación, y si hay nueve capitanes trazando un camino, eso quiere decir que hay ocho que sobran. Pero también quisimos darle un toque más internacional, por lo que los jefes piratas vienen de todas partes del mundo.” De hecho, aunque Elliott y Rossio admiten con alegría que ellos a menudo ‘juegan’ (y ‘jugar’ es la palabra que usan) rápido y pierden con la historia, hay verdades que se encuentran en medio de la diversion. En realidad, muchos de los jefes piratas están basados en bucaneros históricos y, aunque no ocupan necesariamente la misma época cronológica que se describe en En el Fin del Mundo, el capitán Chevalle, Ammand el Corsario, el Caballero Jocard, Mistress Ching, el capitán Villanueva y Sri Subhajee han dejado rastros en las crónicas de la piratería de alta mar. En el decorado de Heinrichs, definitivamente evocador, las costaneras desvencijadas conectan un caso viejo con el otro, y la sala de reuniones de la Corte Brethren aparece divinamente iluminada por unas 3.500 velas. Los mascarones de proa de los barcos saqueados que se ven en la decoración son usados como blancos por los pendencieros jefes piratas, que ostentan una colección de espadas, hachas y dagas prendidas de sus cuerpos. La larga mesa de madera alrededor de la cual se reúnen los piratas fue diseñada por Heinrichs y Cheryl Carasik, y construida en un taller de los Walt Disney Studios. “También hicimos una araña con un ancla, que parece de hierro pero está hecha de espuma de goma”, explica Carasik. “Después, tomamos varias cajas de velas de cera e hicimos gotear las velas sobre la araña. ¡Tuvimos que usar miles de velas para lograr ese efecto!” La filmación de la secuencia, que fue llevada a cabo durante unos siete días a mediados de septiembre de 2006, resultó bastante ruidosa. El foro estaba atiborrado de estrellas del filme y del colorido grupo de jefes piratas de los siete mares (representados por actores destacadísimos de distintos lugares del mundo, como Ghassan Massoud de Siria, quien también hizo a Saladin junto a Orlando Bloom en Kingdom of Heaven). Pero entonces había que decidir quién sería elegido como capitán Teague, Poseedor del Código, el Pirata Codex, al cual hasta el último de los piratas debe adherir dogmáticamente, so peligro de perder su cuerpo y su alma. Claro que el casting había sido pre-organizado. Por casi un año, se habían oído rumores aquí y allá de que nadie lo haría sino Keith Richards, el legendario guitarrista de los Rolling Stones, amigo personal de Johnny Depp… quien había admitido abiertamente que algunos rasgos del estilo y algunas características del capitán Jack Sparrow los había tomado de su buen y viejo amigo. Y los rumores, para variar, fueron ciertos. “El tipo de relaciones que yo hice al pensar el capitán Jack”, dice Depp, “fue la idea de que los piratas eran las estrellas del rock de aquellos tiempos. Sus mitos y leyendas debían de llegar a tierra meses antes de que ellos se acercaran al puerto, igual que lo que pasa hoy con la mayoría de los rockeros.” “Tiene que ver con la libertad, cariño”, agrega Richards. “Abre la jaula y deja que salgan los tigres. Alguien tiene que hacer el trabajo sucio. No tiene que ver exactamente con que haya que destruir lo establecido. Tiene más que ver con evitar que ellos nos destruyan a nosotros.” Comprensiblemente, Richards estuvo un poco receloso a aceptar el papel del capitán Teague. “Cuando me lo dijeron, yo pensé, Dios mío, esto es algo para Elvis Presley. Uno va y canta. Pero cuando vi lo bien que quedaba el papel en el conjunto, me pareció que hacerlo sería una cosa absolutamente natural. Y, para colmo, me hicieron una guitarra divina.” Rasgando esa guitarra de la que habla –hecha para él por el legendario luthier Danny Farrington a pedido de Kris Peck— y blandiendo la mezquina pistola que le tocó, Richards se incorporó a la compañía, durante los días en que tuvo que filmar, con la fuerza de un huracán. “Era como un sueño pensar que Keith iba a hacer esto”, sostiene Depp. “El hecho de que haya aceptado era más que un sueño hecho realidad. Vivir su llegada al set fue algo inolvidable. Cada persona del equipo, hasta la gente que no habíamos visto por meses, apareció de pronto. Era una simetría hermosa, perfecta.” Y en cuanto a la particular conexión entre el capitán Jack y Teague, Depp afirma: “Uno notaba que había una verdadera relación de afecto ahí. Teague es uno de esos piratas que te pueden dar un abrazo en un momento y pegar una trompada en el otro. Nunca se sabe qué esperar de él.” “Fue muy interesante ver la clase de respeto mutuo que Keith sentía por los actores y el equipo y el que ellos sentían por él, su arte y su larga y destacada carrera”, señala Jerry Bruckheimer. “Creo que se divertía muchísimo. De hecho, no tenía ganas de irse del set. Habitualmente, cuando un actor ha terminado con su escena, se va a su trailer hasta la próxima toma. Pero Keith se quedaba dando vueltas por el set entre escena y escena. Creo que Keith se llevó la silla con su nombre como recuerdo de esta experiencia y estoy seguro de que también se llevó la ropa. Y si no lo hizo, me encantaría que lo hubiera hecho.” “Aténganse al Código” es una frase que se ha oído mucho en Piratas, pero solo en En el Fin del Mundo , el público descubre el verdadero código… se trata del Pirata Codex, nombrado así en un arrogante latín, un volumen poderoso de medidas ingentes que, en realidad, no es nada menos que un objet d’art de exquisita elaboración. “El Libro del Código Pirata fue algo que estuvo dando vueltas por la filmación por mucho tiempo”, explica Kristopher E. Peck, jefe de utilería del El Cofre de la Muerte y En el Fin del Mundo, “y tuvimos un montón de gente trabajando en eso. No lo habíamos hecho nunca antes y debía ser algo estupendo. Además, yo quería ser muy detallista con el libro, incluso si al final no aparecía en el film. Porque sabía que Gore se preocupa mucho por los detalles y nuestra misión era ofrecerle distintas opciones para las tomas”. “Practicamos algo de prueba y error con Gore y finalmente decidimos que no lo volviera a ver hasta que estuviera terminado. Me comuniqué con dos personas de San Diego: Tom Mallory, que escribe para uno de los periódicos de la ciudad, y Mark Van Stone, que es un experto en caligrafía antigua y manuscritos. Los hice subirse a un auto y venir inmediatamente a Los Ángeles y, cuando nos encontramos, trabajamos hasta las dos de la mañana en la oficina de producción escribiendo el texto y terminándolo lo más rápido posible. Tom escribió el texto basado en lo que le dieron los guionistas Ted Elliott y Terry Rossio, en algunas cosas que yo descubrí cuando investigaba, en puntos del argumento que debían ser incluidos. Cuando dejamos el trabajo a las dos, teníamos el Código Pirata terminado.” Antes de eso, Peck y Van Stone habían estado revisando archivos en la UCLA para encontrar inspiración. “Entramos en el sótano y encontramos esa hermosa sala de biblioteca con luz difusa, como si uno fuera a ver la Mona Lisa en el Louvre, y había una mesa preciosa de 40 pies de largo, toda cubierta de manuscritos. Nos pusieron esos libros ahí para nosotros y pudimos estudiarlos microscópicamente. Mark señaló pequeños detalles que yo nunca habría advertido, como que cierto pergamino tenía incrustados los folículos de unos pelos de cerdo. Pasamos 10 horas ahí, y nos fuimos con una archivo de fotos de la investigación, que queríamos utilizar. El pergamino era escaso por esa época, de modo que la gente rasgaba la tinta para borrarla y volvía a usarlos, o cosía agregados encima del papel original. Lo que hicimos fue intentar meternos en el mundo de los piratas, preguntándonos qué harían, qué comerían. Tal vez uno tenia un loro en el hombro y las semillas de girasol que estaba comiendo el ave caían en medio del libro, o algunas cenizas de la pipa que estaba fumando en ese momento se quedaban pegadas a sus hojas.” Después de que Peck, Mallory y Van Stone completaron su primer “borrador”, el asesor James Ward Byrkit tuvo que ser incluido en el proceso, para hacer ilustraciones y para crear otros materiales. “Jim se apareció con algunas cosas fantásticas”, dice Peck, “como cómo atacar un barco o un castillo. Tenemos todo tipo de cosas en el libro, desde recetas para hacer cerveza hasta dónde encontrar el mejor burdel en Singapur. Jim nos permitió darle carácter y textura al Código Pirata. Le pusimos manchas de vino, manchas de sangre, semillas de girasol, lacre y agregados que fueron realmente cosidos sobre las hojas de pergamino.” Las dimensiones finales del Pirata Codex fueron de 20 por 28, con las cubiertas en relieve una pulgada más grandes. Y la versión “héroe” del libro terminó pesando unas 80 libras, con sus mil páginas de pergamino texturado. “Por eso tuvimos que hacer dos libros”, agrega Peck, “porque teníamos dos hombrecitos de como 90 años y barba hasta acá, que eran los piratas bibliotecarios, y tenían que cargarlo. Y, dado que el capitán Teague, hecho por Keith Richards, es el Poseedor del Código, queríamos darle algo más fácil para que pudiera trabajar bien. Así que la segunda versión solo pesaba unas 10 libras.” - Si este artículo te ha interesado puedes colocar un enlace desde tu blog o sitio web a esta nota.
- Tus comentarios al pie de este artículo tambien contribuyen a difundir el tratamiento de este tema.
|