Investigadores del Instituto Pasteur de París han identificado una sustancia que es hasta seis veces más potente que la morfina y se encuentra presente en la saliva.
Hace años habían observado que las ratas producían un péptido, sialorfina, que intervenía en la adaptación de los roedores frente a cambios ambientales y además, era un potente inhibidor de la sensación de dolor.
Los investigadores franceses identificaron un compuesto similar en vacas y decidieron averiguar si estaba presente en humanos.
Efectivamente, nosotros también producimos en la saliva una sustancia de acción similar a las anteriores llamada opiorfina.
Sus descubridores creen que este efecto analgésico se debe a que el principio activa el funcionamiento de los opioides endógenos, los producidos por el propio organismo