Aunque se trate de una simple cuestión de higiene, vaciar los ceniceros es importante.
Una de las normas del Feng Sui nos dice que no debemos tener en nuestro hogar elementos rotos, electrodomésticos averiados, plantas muertas y, menos todavía, ceniceros llenos de cigarrillos apagados.
Dejando a un lado la cuestión del mal olor que pueden provocar, los cigarrillos ya consumidos y amontonados en un recipiente son un gran bloqueador de la circulación energética.
Evitando la acumulación de residuos estamos protegiendo nuestro hogar y a nuestros seres queridos.