Según los resultados de análisis científicos cuando alguien nos hace enojar, hacen falta 42 músculos de nuestra cara para fruncir el entrecejo.
Sin embargo para propinarle un golpe a la persona que nos irrito, solo necesitamos 4 músculos para extender el brazo y dejarle un ojo morado.
De esto podriamos deducir que la proliferación de la violencia en la sociedad actual es simplemente cuestión de economía muscular.
Es mucho más económico dar una piña que fruncir el entrecejo :-)