Si viste la película de Quentin Tarantino Kill Bill, seguramente pensaste que era una exageración cuando en las escenas tremendamente sangrientas Uma Thurman decapitaba con un sable samurai a sus enemigos y la sangre era lanzada a metros de altura.
Sin embargo según este dato científico, la presión que crea el corazón humano, al latir, es suficiente para lanzar la sangre a 10 metros de altura.
Así que capaz que Tarantino tenía razón despues de todo...