Por medio de la observación espectrógrafica de una estrella es posible saber cual es su temperatura.
El espectro de la luz proveniente de su superficie nos indica de acuerdo al color que emana cual es el calor de esa estrella y de esa forma podemos saber su temperatura.
De esta forma sabemos que una estrella de color blanco es considerada caliente teniendo una temperatura de 25.000 grados celsius.
Mientras que una estrella roja es fría y su temperatura gira en torno de los 3.000 grados celsius.