El gallo es un animal sumamamente territorial y su canto al amanecer es un aviso para su gallinero de que el continúa vivo y comandando su prole.
El canto también tiene como función el atemorizar a sus eventuales desafiantes y es la forma que el animal encontró para controlar su territorio.
De esta forma el gallinero -su territorio- solo puede tener un gallo, porque si hubiera dos se enfrentarían en una lucha en el que solo uno sobreviviría para obtener el liderzago.