 Vuelve Edward Cullen el vampiro rosa de Stephenie Meyer a torturar el debilitado corazón romántico de Bella Swan en el segundo soporifero filme de esta saga de vampiros enamoradizos.Antes los vampiros eran malos, crueles, y vengativos monstruos del averno que clavaban sus colmillos en los sensuales cuellos de voluptuosas jóvenes escasas de ropa. Ahora los vampiros, son torturados adolescentes enamoradizos que dudan en morder a su amada para no comprometer su alma inmortal. Y que mantienen relaciones plátonicas para no corromper la virginidad de su noviecita adolescente. Ufff... ¿les suena sensiblero ese argumento? Pués en base a el, la escritora Stephenie Meyer ha desarrollado toda su exitosa saga de libros románticos. Transformando el antiguo género de terror de los vampiros, a un nuevo genero de novelitas rosas y filmes sentimentales, más parecidos a los culebrones de TV que veían nuestras abuelas. En este segundo filme de la saga, Luna Nueva vemos más de los dolores del corazón de Bella Swan, por su amor no correspondido hacia Edward Cullen (un vampiro más traumatizado que el pobre Woody Allen), hasta el límite de la exasperación. Tanto drama en un filme, aburre por momentos. Y uno espera desesperado la aparición de Jacob Black, que traerá un poco de animación y calor humano al mundo de Bella. Al entablarse un triángulo amoroso entre Jacob, Bella y Edward... ahí tal vez está la parte más interesante en el libro de Stephenie Meyer, Luna Nueva. Claro... porque el nuevo pretendiente, Jacob Black es un hombre lobo, enemigo mortal de Edward Cullen el novio vampiro de Bella Swan. Y es que esta niña, ¿no puede tener un novio normal?. Tal vez sea por ello es que Bella sigue manteniendo relaciones exclusivamente platónicas. Porque uno de sus novios quiere morderle el cuello y chuparle la sangre, mientras el otro quiere cortarla en trozos y comerla cruda... que dilema mi niña :-) En fin si en el libro Luna Nueva, esta extraña situación sentimental lograba generar un gran interés, en el filme, por el contrario, volvemos a ver con que la pobreza de su guión no logra rescatar lo más importante del libro, y caemos nuevamente en la lentitud y el aburrimiento que caracterizó al primer filme. Luna Nueva vuelve a repetir el desencanto que significó Crepúsculo al llegar a las salas de cine... y solo el incondicional apego, de una legión de seguidores fanáticos de los libros de Stephenie Meyer, logra evitar que el filme se hunda en el olvido que sería sufin más mercecido. El dramón sentimental de Bella ocupa demasiado tiempo del filme y los personajes secundarios, compañeros de clase en Folks, la familia de los Cullen y la especial relación de la manada de los lobos, pasan a ser elimiandos por completo del guión dandole al filme una pobreza argumental extrema.
Oh... Blade, valiente cazador de vampiros, ¿que ha sido de ti, que no acudes presuroso a hundir tu estaca en el corazón de Edward Cullen? Para así librarnos de esta agonizante tortura de edulcorados vampiros tiernos y románticos. Reflexiones y preguntas que nos deja Luna Nueva: - ¿Que pensarías tu de un hombre viejo de 70 años que se siente atraido por jovencitas que van a cumplir los 18? ¿Como interpretarías esa situación en referencia a Edward Cullen que con 109 años se enamora de Bella?
- Stephenie Meyer hace que Bella se enamore perdidamente de Edward Cullen a pesar de ser mayor de edad, pero hace que Bella presente reparos ante una posible relación con Jacob Black por ser dos años menor ¿Esta la actitud de Stephenie Meyer reflejando un comportamiento un tanto conservadurista y no feminista?
- Como mujer ¿No te parece que el personaje musuloso y atrevido e Jacob Black es mucho más atractivo que el del pálido y enfermizo Edward Cullen tan lleno de complejos?
- En la actualidad ¿Es razonable que una muchacha llore tanto por un amor perdido como el de Cullen y no aproveche la oportunidad de divertirse con un simpático y atractivo partido como Jacob?
- ¿Que vampiros te gustan más los que caza Blade o los que lloran por los rincones como Edward Cullen?
|