El papel carbónico (también llamado papel carbón) es una lámina que permite hacer copias simultáneamente al utilizar las antiguas máquinas de escribir, impresoras de impacto o simplemente escritura a mano.
El papel carbónico como método de copia fue inventado el 7 de octubre de 1806 por Pellegrino Turri.
El papel carbónico trae impregnado tinta, cera o carbón (de ahí el nombre papel carbón) por una de sus caras, la que se traspasa a una nueva hoja bajo la presión que ejerce la máquina de escribir o el lápiz, al colocar el papel de calco entre la hoja original y la hoja donde se hará la copia.
Dado que el papel carbónico actúa bajo presión no es útil para realizar demasiadas copias.
En inglés, a la copia creada se le llama carbon copy (copia de carbón). En la actualidad se continúa usando este concepto en los sistemas de correo electrónico al señalar con las siglas "CC" que se trata de una copia de un original.